La 65ª Muestra de Cine de Venecia terminó este sábado, 06.09, premiando en su principal categoría el último filme presentada en la competencia por el León de Oro: The wrestler, película sobre un combatiente de lucha libre realizada por el norteamericano Darren Aronofsky.
Ni la representación brasileña con más oportunidades en el festival (Birdwatchers, la historia de un enfrentamiento entre indios y dueños de haciendas en Brasil, dirigida por el ítalo-chileno Marco Bechis), ni la única película argentina presente en el festival (Una semana solos, de Celina Murga), que agradó el público, consiguieron garantizar premios para el cine latino. Pero un corto mexicano sí: Tierra y pan, de Carlos Armella, se llevó el principal galardón de la muestra Corto cortíssimo. Según el jurado, formado por Amos Poe, Gianni Rondolino y Joana Vicente, “en pocos minutos y en un solo espacio, el autor consiguió contar una historia dramática sobre sufrimiento y soledad, explorando al máximo las potencialidades narrativas de las imágenes cinematográficas”. En una rueda de prensa, el cineasta vencedor (foto) afirmó que las autoridades mexicanas de cine no quisieron apoyarlo cuando él pidió ayuda al Instituto Mexicano de Cine para la postproducción de su obra. Armella, que estudió cine en México y en Inglaterra, dijo que Tierra y pan – que dura 8 minutos, fue filmado en un día, sin diálogo y a partir de imágenes fijas – es un “reflejo de lo que es la miseria y la pobreza en México”. El mexicano fue premiado en 2005 por su documental Toro negro en el Festival de San Sebastián, en España (trailer abajo). |


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La Nexos es una revista mexicana de cultura que acaba de cumplir 30 años de existencia y, para celebrarlo, sacó una edición que investiga las mejores películas mexicanas de las tres últimas décadas.