Página Principal Peliculas Gratis Collections
   
       

Butaca’s Critics corner


Archivo para October, 2008

Nocturnia, nueva producción boliviana hecha en EUA

“Una ciudad anônima” es lo que buscaba el director boliviano Erik Antoine al elegir Nueva York para rodar su primer largometraje, Nocturnia, que estrenó el pasado 16.10 en Bolivia, en un esfuerzo colectivo de la Cinemateca Boliviana, el Cine 16 de Julio, en La Paz, y el Cine Bella Vista, en Santa Cruz.

La película – que cuenta la historia de Michael, un estudiante universitario enamorado de Charlotte, quien, al terminar con él, hace con que Michael entre en una depresión, resultado de su obsesión y de su egocentrismo – es la más nueva producción de Pachamama Films (El hombre de la lunaEl violinista y la virgen) y fue hecha enteramente en digital.

Nocturnia fue presentada antes de su estreno en el Festival Iberoamericano de Santa Cruz, con buena recepción de público, según el portal cine.bolivia.com.

32ª Muestra Internacional de Cine de São Paulo: temáticas del continente abren y cierran el festival, entre otras atracciones latinas

Empieza este viernes, 17.10, la 32ª edición de la Muestra Internacional de Cine de São Paulo, uno de los principales eventos brasileños de cine, que atrae gente de todo el país. En 2008, hasta el 30.10, la Muestra promete 453 películas de 75 países, que serán proyectadas en 22 salas distribuidas en 16 locales de exhibición (mira la programación, direcciones y otros datos en el portal oficial). Además de las películas en competencia, lo mejor de este año son las retrospectivas y homenajes (Fassbinder, Wenders, Pablo Trapero), además de los ya conocidos y disputados workshops y encuentros paralelos.

Para los interesados en cine latinoamericano, el sabor empieza ya en la abertura (que sucede el jueves 16.10, sólo para invitados), con la proyección de la película Birdwatchers, una co-producción Brasil-Italia sobre indígenas del Mato Grosso do Sul, dirigida por el ítalo-chileno Marco Bechis, con actuaciones de Alicélia Batista Cabreira, Abrísio da Silva Pedro, Leonardo Medeiros, Mateus Natchergaele, Chiara Caselli, entre otros. El largo – el quinto de Bechis – competió por el León de Oro en Venecia este año, donde, según la prensa, sufrió una injusticia al no ser premiado.

Igual que em la abertura, el cierre de la Muestra también privilegiará otra temática del continente, con la exhibición de las dos partes de Che, la película dirigida por Steven Soderbergh. Vale la pena recordar que la actuación de Benicio del Toro en el largo fue premiada en Cannes, y el mismo actor estará presente como invitado de la organización para las exhibiciones.

Entre los brasileños, obviamente son varias las películas programadas. Entre las potencialmente polémicas, está el documental Garapa, de José Padilha, que pre-estrena mundialmente en el marco de Muestra. Padilha, realizador de Bus 174 y Tropa de élite, participará de un debate después de la exhibición de su nuevo proyecto, que aborda el hambre mundial a partir de una perspectiva microscópica, al acercarse de quien convive con el problema.

En la programación, los latinos son en su mayoría títulos argentinos y mexicanos, como siempre, por la abundancia de esas dos producciones cinematográficas. De Argentina, viene la buena noticia de un homenaje especial a Pablo Trapero – que estará presente en el evento para un Workshops de dirección, cuyas inscripciones ya están encerradas –, con exhibición de sus cinco largos, incluyendo el último, La leonera, que competió en Cannes este año. Vienen también otros títulos que estuvieron presentes en el 10º Festival de Río de Janeiro, recién terminado, como La rabia, de Albertina Carri, Liverpool, de Lisandro Alonso, El nido vacío, de Daniel Burman, y Café de los Maestros, de Miguel Kohan.

La competencia oficial incluye buenas sorpresas de temáticas y realizadores latinoamericanos, como: la película alemana Las lágrimas de mi madre – Berlín-Buenos Aires (Die Tränen meiner Mutter), del peruano Alejandro Cardenas Amélio; ; Dr. Alemán, de Tom Schreiber, que cuenta la historia de un médico alemán que viaja a Cali, en Colombia, para una pasantía en un hospital; la ópera-prima El bosque, de los argentinos Pablo Siciliano e Eugenio Lasserre, de La Plata; la coproducción Bolivia-Japón El regalo de la Pachamama, de Toshifumi Matsushita; El vestido, segundo largo de la argentina Paula de Luque; Fuera de Liga, del cubano Ian Padrón; La virgen negra, película venezolana con Carmen Maura y Matheus Nachtergaele; el premiado largo puertorriqueño Maldeamores, de Carlitos Ruiz Ruiz y Mariem Perez Riera; y el colombiano Perro come perro, de Carlos Moreno, también ganador de varios festivales internacionales.

[FESTIVAL DE RIO] Confiere los resultados de la 10ª edición, que terminó este jueves

Se encerró ayer la 10ª edición del Festival Internacional de Cine de Río de Janeiro, que exhibió alrededor de 250 películas (entre ellas, 70 eran brasileñas, de las cuales 33 concurrieron a los trofeos de la competencia, y 28 hispanoamericanas), entre los días 25.09 y 09.10.

El vencedor del principal trofeo Redentor de este año fue la película brasileña Se nada mais der certo (“si nada más resulta bien”, en traducción libre al español), de José Eduardo Belmonte (A concepção; 2005), elegida como Mejor Película por el Jurado Oficial, compuesto por el director de la sesión Panorama del Festival de Berlín, Wieland Speck, por la productora y guionista argentina Lita Stantic (productora de La niña santa, de Lucrecia Martel, y de Café de los maestros, en exhibición en el festival), por la actriz Camila Pitanga (Saneamento básico, O filme) y por el director y guionista Jorge Durán (Proibido proibir). La película se llevó también los premios de mejor guión y de mejor actriz, para Carolina Abranches.

El trofeo de mejor actor – uno de los más celebrados de la noche de premiación – fue para Daniel de Oliveira por su actuación en A festa da menina morta (“la fiesta de la niña muerta”), de Matheus Nachtergaele. De hecho, uno de los momentos más bonitos de la fiesta – según distintas notas publicadas por la prensa brasileña – fue cuando Nachtergaele subió al escenario para recibir el premio de Mejor Director. Ya consagrado como actor, ahora es festejado por su estreno detrás de las cámaras. “Hice una apuesta con Dani (Daniel de Oliveira) y voy a cantar acá en el escenario”, dijo Nachtergaele, repitiendo lo que hizo en el Festival de Gramado: cantó una canción de Dorival Caymmi.

Vale recordar que, paralelamente a las decisiones del jurado, más de cinco mil espectadores también votaron en sus películas preferidas este año. El Mejor Documental en largometraje, de acuerdo con el público, fue Loki – Arnaldo Baptista, de Paulo Henrique Fontenelle. La película es la primera producción en largometraje del Canal Brasil. Palabra (En)Cantada dio a Helen Solberg el Redentor de Mejor Directora entre los largos del género en competencia, mientras el Mejor Documental fue para A Estrada Real da Cachaça, de Pedro Urano.

Y entre los hispanoamericanos…

La mujer sin cabeza (foto), tercero largo de la argentina Lucrecia Martel, se llevó el Premio FIPRESCI de Mejor Película Latina. El homenaje de la misma institución a la Personalidad Latinoamericana de esta edición del Festival de Río fue dada al cineasta mexicano Arturo Ripstein, uno de los grandes homenajeados de este año.

Para más detalles de las películas latinoamericanas que participaron de esta edición del Festival de Río, confiere en los posts abajo la cobertura hecha por La Latina y visite el portal del Festival.

(English) Servando González, 1923-2008

Sorry, this entry is only available in English. (needs to be translated in Spanish)

El rey de la montaña

La propuesta en sí ya es motivo de celebración. Que El rey de la montaña finalmente se haya estrenado es más que una buena noticia para un cine español que en los últimos tiempos ve brotar, pese a las dificultades, talentos que se catapultan y obtienen el reconocimiento fuera de nuestras fronteras mientras en nuestro país han de luchar angustiosamente por elevar el número de salas donde se exhibe su película (Fresnadillo o Vigalondo serían el paradigma del ejemplo). En el caso del director madrileño Gonzalo López-Gallego, esta su segunda película le ha proporcionado alegrías en el reciente Festival de Toronto y ya le ha valido su billete para dirigir en Estados Unidos Solo.

La trama que se nos presenta en El rey de la montaña es harto impactante. Un hombre se encuentra, tras una serie de desventuras, solo en medio de un territorio cuasi salvaje en el que alguien, sin motivo aparente, le dispara sin cesar. Quim (Leonardo Sbaraglia) es ese hombre que se encuentra de repente en una prueba de supervivencia junto a Bea (María Valverde) una misteriosa chica de la que ni sabremos de dónde viene ni a dónde va. Este planteamiento, bien llevado por una realización a la que nada hay que reprocharle, se revela como sumamente atractivo y sin embargo, también como su mayor handicap. Le proponía Hitchcock a Truffaut en su celebérrima entrevista que se imaginara una trama en la que se descubriera, a principio de la película, un barco fantasma a la deriva, sin un alma. Hitchcock lo hizo para demostrar a Truffaut que nunca podría haber realizado una película así, pues cualquier resolución que le diera a la historia iba a quedar muy debajo por las gigantescas expectativas creadas al principio. La pequeña anécdota viene al pelo para señalar que la mayor contradicción de El rey de la montaña es que, pese a su arrebatadora y cautivadora proposición, a pesar de ser el vehículo perfecto para un relato angustioso de principio a fin, sabemos que concluirá con las expectativas rebajadas en una resolución difícilmente satisfactoria. La sospecha se cumple y la pirueta narrativa nos deja un final donde la pretensión es realizar una dolorosa crítica a la violencia y su promoción mediática, pero donde queda en evidencia que el escogido es el contexto más improbable para que esa intención crítica tenga una auténtica resonancia.

Sin duda lo más interesante de El rey de la montaña es tanto la angustiosa atmósfera que López-Gallego consigue imprimirle a su película como la inteligente configuración de los personajes: Quim es lo más alejado a un héroe, un ser que se encuentra en un entorno hostil que pone a prueba su instinto de supervivencia y que deja en evidencia su cobardía; Bea es inescrutable, un personaje del que intuimos y no sabemos, que aglutina doloroso pasado e incierto presente. Son dos personajes intencionadamente indefensos, civilizados sometidos a una situación extrema en un medio en el que se encuentran desvalidos. En este sentido El rey de la montaña es una honrosa discípula de la magnífica Defensa (Deliverance, John Boorman, 1972) y enfrenta al ser humano a una naturaleza agresiva remitiéndonos a Herzog y Kinski, si bien los resultados quedan muy lejos de aquellos. Difiere la película de López-Gallego en optar por un ritmo narrativo más frenético que en aquellas, más incansable que triunfa en su objetivo de angustiar al espectador, pero que sin embargo descuida el desgaste psicológico de los personajes. Sin embargo, el mayor fallo de El rey de la montaña nada tiene que ver con estos aspectos, sino que señala directamente hacia un vicio tristemente extendido en el cine y del cuál deja de perderse noción: la funcionalidad del plano. Hay una ansiedad latente en introducir el más virtuoso plano, elevar la cámara cuando no es necesario o colocarla en lugares imposibles cuando lo que sucede menos lo requiere. En definitiva, una ansiedad de aglutinamiento de planos a cada cuál más estilizado que acaban por olvidar el sentido de los mismos. Es de recibo decir, sin embargo, que en su empeño por sorprender con la cámara López-Gallego logra algunos pequeños triunfos, a saber el acertado punto de vista subjetivo en algunos momentos de la escena final para emular la


sensación de shooter.


El cómputo general nos dice que El rey de la montaña es una película sorprendente en su propuesta y en su factura. Proyectos así son los que necesitan una mayor confianza de parte de la industria para empujar al espectador a las salas y no esperar a que sea la lista de premios y reconocimientos foráneos los que despierten el interés. Si bien El rey de la montaña no está exenta de carencias, sí que es una película a tener en cuenta por su valentía y originalidad, amén de sus logros como thriller netamente intenso. Por tanto, podemos congratularnos por un pequeño triunfo, uno más, camino de una alternativa necesaria a los perfiles que la rígida estructura de la industria cinematográfica estipula en nuestro país.

[FESTIVAL DE RÍO] Entrevista: Daniel Burman habla de su trabajo y de El nido vacío

Invitado constante del Festival Internacional de Río de Janeiro, el argentino Daniel Burman (famoso por la trilogía Esperando al mesías, El abrazo partido y Derecho de familia) es reconocido en su país como un cineasta que logra mezclar la marca de autor con historias que agradan al público.

Este año, a pesar de no estar presente en el festival, lo representa en Río El nido vacío, su última película, protagonizada por Cecilia Roth (Todo sobre mi madre) y Óscar Martínez (Contar hasta diez), quien acaba de ganarse el premio de mejor actor en el Festival de San Sebastián.

Le la entrevista exclusiva de Burman para La Latina:

En Esperando al mesías, El abrazo partido y Derecho de familia y también en El nido vacío, la relación padres e hijos parece ser un tema recurrente en tu trabajo.

Sí. Para mí, la familia es un ambiente natural para conflictos y tensiones. Es algo que uno puede evitar y que, al mismo tiempo, crea conexiones con toda la gente como tema. Cualquiera lo reconoce.

¿En qué medida tus películas son autobiográficas?

Son autobiográficas no porque esas historias me han pasado a mí, sino porque manejan cuestiones y dilemas que atraviesan mi vida. Mi experiencia es un punto de partida para mis películas.

En El nido vacío, cambiaste de actor principal – Daniel Hendler, que trabajó en las tres películas anteriores y, según tengo entendido, colaboró en algunos guiones también. ¿Qué otros cambios hubo en relación al estilo de los largos anteriores?

Con esta historia, tenía ganas de moverme a otra generación. De ahí surgió la idea para la película. Si Daniel Hendler hubiera tenido 30 años más, hubiera trabajado con él, que es un colaborador muy importante para mi trabajo. Como actor, es muy activo y realmente contribuye en varios sentidos.

Esta película, igual que otras, se ha ganado varios premios en festivales internacionales. Pero también ha tenido buena recepción del público en Argentina, ¿no?

Sí, fueron casi 300 mil espectadores. Pero cuando eso sucede a una película, uno nunca sabe por qué. Creo que el éxito se da cuando hay una conexión de la gente con lo que está pasando en la película. En el caso de El nido vacío, la idea es que la vida cambia, entonces uno tiene que cambiar. Eso habrá sido lo que el público sintió o reconoció.

El Festival de Berlín ha sido un lugar importante para el éxito de tus proyectos. ¿En tu opinión, cuál es la importancia de los festivales y fondos internacionales para el cine en Latinoamérica?

Ha sido muy importante. Uno no puede exhibir su película como una súper producción norteamericana, por eso depende de la ayuda de festivales y organizaciones internacionales de cine. Es otra capacidad de divulgación, si comparamos con las películas hollywoodenses, obviamente.

¿Se puede decir que tus películas son de bajo presupuesto?

Para Argentina, son presupuestos altos. Para el resto del mundo donde hay una industria fuerte de cine, no. Es un presupuesto que me permite más libertad para trabajar.

¿Cuántas veces has participado en ell Festival de Río?

Varias veces… Desde mi primera película. Es un festival en el que me gusta mucho estar, aunque este año no he podido ir, por causa de otros compromisos. Cada año está mejor el intercambio entre Argentina y Brasil, y creo que hay mucho que cambiar entre los dos países, sobre todo desde el punto de vista de la promoción.

¿Qué te parecen las producciones brasileñas actuales?

Veo muy poco cine brasileño. No llega mucha cosa a la Argentina, así que lo que alcanzo a ver son películas en los festivales.

¿Cómo ves el panorama actual del cine argentino?

Vivimos una transición después de la explosión que hubo de un cierto tipo de cine. Lo que antes era vanguardia, hoy es el “estabilishment”. Es un periodo de consolidación, donde hay menos euforia y lo que era nuevo – y eso bastaba – ahora tiene que ser bueno. Vamos a ver.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Estoy finalizando mi primera obra de teatro, que estrena en marzo en Buenos Aires, y también escribiendo el guión para mi próximo largo, que empezaremos a rodar entre finales de este año y el comienzo del año que viene.


Acerca de Butaca   Política de privacidad   Términos de uso   Contacto   Advertising   Copyright

Copyright 2007-2008 Butaca.tv