Empieza este viernes, 17.10, la 32ª edición de la Muestra Internacional de Cine de São Paulo, uno de los principales eventos brasileños de cine, que atrae gente de todo el país. En 2008, hasta el 30.10, la Muestra promete 453 películas de 75 países, que serán proyectadas en 22 salas distribuidas en 16 locales de exhibición (mira la programación, direcciones y otros datos en el portal oficial). Además de las películas en competencia, lo mejor de este año son las retrospectivas y homenajes (Fassbinder, Wenders, Pablo Trapero), además de los ya conocidos y disputados workshops y encuentros paralelos.
Para los interesados en cine latinoamericano, el sabor empieza ya en la abertura (que sucede el jueves 16.10, sólo para invitados), con la proyección de la película Birdwatchers, una co-producción Brasil-Italia sobre indígenas del Mato Grosso do Sul, dirigida por el ítalo-chileno Marco Bechis, con actuaciones de Alicélia Batista Cabreira, Abrísio da Silva Pedro, Leonardo Medeiros, Mateus Natchergaele, Chiara Caselli, entre otros. El largo – el quinto de Bechis – competió por el León de Oro en Venecia este año, donde, según la prensa, sufrió una injusticia al no ser premiado. Igual que em la abertura, el cierre de la Muestra también privilegiará otra temática del continente, con la exhibición de las dos partes de Che, la película dirigida por Steven Soderbergh. Vale la pena recordar que la actuación de Benicio del Toro en el largo fue premiada en Cannes, y el mismo actor estará presente como invitado de la organización para las exhibiciones. Entre los brasileños, obviamente son varias las películas programadas. Entre las potencialmente polémicas, está el documental Garapa, de José Padilha, que pre-estrena mundialmente en el marco de Muestra. Padilha, realizador de Bus 174 y Tropa de élite, participará de un debate después de la exhibición de su nuevo proyecto, que aborda el hambre mundial a partir de una perspectiva microscópica, al acercarse de quien convive con el problema. En la programación, los latinos son en su mayoría títulos argentinos y mexicanos, como siempre, por la abundancia de esas dos producciones cinematográficas. De Argentina, viene la buena noticia de un homenaje especial a Pablo Trapero – que estará presente en el evento para un Workshops de dirección, cuyas inscripciones ya están encerradas –, con exhibición de sus cinco largos, incluyendo el último, La leonera, que competió en Cannes este año. Vienen también otros títulos que estuvieron presentes en el 10º Festival de Río de Janeiro, recién terminado, como La rabia, de Albertina Carri, Liverpool, de Lisandro Alonso, El nido vacío, de Daniel Burman, y Café de los Maestros, de Miguel Kohan. La competencia oficial incluye buenas sorpresas de temáticas y realizadores latinoamericanos, como: la película alemana Las lágrimas de mi madre – Berlín-Buenos Aires (Die Tränen meiner Mutter), del peruano Alejandro Cardenas Amélio; ; Dr. Alemán, de Tom Schreiber, que cuenta la historia de un médico alemán que viaja a Cali, en Colombia, para una pasantía en un hospital; la ópera-prima El bosque, de los argentinos Pablo Siciliano e Eugenio Lasserre, de La Plata; la coproducción Bolivia-Japón El regalo de la Pachamama, de Toshifumi Matsushita; El vestido, segundo largo de la argentina Paula de Luque; Fuera de Liga, del cubano Ian Padrón; La virgen negra, película venezolana con Carmen Maura y Matheus Nachtergaele; el premiado largo puertorriqueño Maldeamores, de Carlitos Ruiz Ruiz y Mariem Perez Riera; y el colombiano Perro come perro, de Carlos Moreno, también ganador de varios festivales internacionales. |


