Se encerró ayer la 10ª edición del Festival Internacional de Cine de Río de Janeiro, que exhibió alrededor de 250 películas (entre ellas, 70 eran brasileñas, de las cuales 33 concurrieron a los trofeos de la competencia, y 28 hispanoamericanas), entre los días 25.09 y 09.10.
El vencedor del principal trofeo Redentor de este año fue la película brasileña Se nada mais der certo (“si nada más resulta bien”, en traducción libre al español), de José Eduardo Belmonte (A concepção; 2005), elegida como Mejor Película por el Jurado Oficial, compuesto por el director de la sesión Panorama del Festival de Berlín, Wieland Speck, por la productora y guionista argentina Lita Stantic (productora de La niña santa, de Lucrecia Martel, y de Café de los maestros, en exhibición en el festival), por la actriz Camila Pitanga (Saneamento básico, O filme) y por el director y guionista Jorge Durán (Proibido proibir). La película se llevó también los premios de mejor guión y de mejor actriz, para Carolina Abranches. El trofeo de mejor actor – uno de los más celebrados de la noche de premiación – fue para Daniel de Oliveira por su actuación en A festa da menina morta (“la fiesta de la niña muerta”), de Matheus Nachtergaele. De hecho, uno de los momentos más bonitos de la fiesta – según distintas notas publicadas por la prensa brasileña – fue cuando Nachtergaele subió al escenario para recibir el premio de Mejor Director. Ya consagrado como actor, ahora es festejado por su estreno detrás de las cámaras. “Hice una apuesta con Dani (Daniel de Oliveira) y voy a cantar acá en el escenario”, dijo Nachtergaele, repitiendo lo que hizo en el Festival de Gramado: cantó una canción de Dorival Caymmi. Vale recordar que, paralelamente a las decisiones del jurado, más de cinco mil espectadores también votaron en sus películas preferidas este año. El Mejor Documental en largometraje, de acuerdo con el público, fue Loki – Arnaldo Baptista, de Paulo Henrique Fontenelle. La película es la primera producción en largometraje del Canal Brasil. Palabra (En)Cantada dio a Helen Solberg el Redentor de Mejor Directora entre los largos del género en competencia, mientras el Mejor Documental fue para A Estrada Real da Cachaça, de Pedro Urano. Y entre los hispanoamericanos… La mujer sin cabeza (foto), tercero largo de la argentina Lucrecia Martel, se llevó el Premio FIPRESCI de Mejor Película Latina. El homenaje de la misma institución a la Personalidad Latinoamericana de esta edición del Festival de Río fue dada al cineasta mexicano Arturo Ripstein, uno de los grandes homenajeados de este año. Para más detalles de las películas latinoamericanas que participaron de esta edición del Festival de Río, confiere en los posts abajo la cobertura hecha por La Latina y visite el portal del Festival. |


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